¡Dos pícaros rebozados,
por culpa de sus pecados!
Aparece el pastelero
y descubre el enredo.
Por castigar sus desmanes,
hace con ellos dos panes.

Y para mayor bochorno
¡los introduce en el horno!
¡los introduce en el horno!
Aquellos dos condenados,
reaparecen bien dorados.
Citado por Marcela Carranza en la Revista Imaginaria- ir al artículo
No hay comentarios:
Publicar un comentario